Entregar una obra antes puede reducir gastos de permanencia, liberar recursos y ayudarte a cumplir una fecha comprometida. Para decidir cuánto acelerar, necesitas relacionar el tiempo recuperado con el costo de conseguirlo. KOSAN incorpora la funcionalidad de Crashing para evaluar esa decisión desde el programa de obra y los recursos de tu presupuesto.
Esta guía explica qué es el crashing, cómo calcularlo y cómo interpretar sus resultados con ejemplos. Las cifras son ejercicios didácticos elaborados para este artículo: no representan precios de mercado, obras ejecutadas ni ahorros garantizados por KOSAN.
Qué es el crashing en ingeniería de costos
El crashing es una técnica de compresión del programa que busca adelantar la terminación mediante recursos adicionales en actividades que determinan el plazo. Puede involucrar más cuadrillas, equipos o tiempo de trabajo disponible. Se conserva el alcance previsto y se evalúa el costo incremental de acelerar. PMI: Pressed for time.
En términos de costos, la pregunta central es cuánto aumenta el costo directo y qué gastos o beneficios cambia la nueva fecha de entrega. Ese equilibrio entre costo de aceleración y costos dependientes del plazo se estudia en el análisis tiempo–costo. PMI: Linear programming, an approach to critical path management.
Por qué importa y para qué sirve
El crashing permite preparar una propuesta de aceleración con cantidades y recursos explícitos. Es útil al negociar una entrega anticipada, recuperar parte de un atraso o comparar alternativas antes de comprometer más personal y maquinaria.
Para el ingeniero de costos, el resultado puede convertirse en una decisión concreta: cuánto presupuesto adicional solicitar, qué actividades intervenir y qué ahorro estimado respalda la propuesta. También permite distinguir entre la fecha más rápida y la fecha más conveniente económicamente; ambas pueden ser diferentes.
Por ejemplo, si una alternativa exige $13,000 adicionales pero evita $20,000 de gastos que efectivamente dependen del plazo, el balance estimado es favorable en $7,000. Si exige $19,000 para evitar $24,000, aún hay un ahorro de $5,000, pero resulta menos conveniente que la primera. Desarrollaremos ambos escenarios más adelante.
La ruta crítica determina dónde acelerar
Una actividad puede terminar antes sin modificar la entrega de la obra. Para comprimir el plazo deben revisarse las actividades críticas y recalcularse la red después de cada cambio. Al aparecer rutas críticas paralelas, puede ser necesario acelerar varias actividades conjuntamente. PMI: Crash with confidence.
En la práctica, también revisa fechas obligadas, entregas de proveedores y restricciones del frente. Agregar personal a una actividad que espera una autorización o un suministro puede elevar el gasto sin adelantar el siguiente trabajo. La red y los datos deben reflejar las condiciones reales de ejecución.
Cómo hacer un análisis de crashing
El procedimiento básico combina la lógica del programa con el costo de las opciones de aceleración: definir actividades y precedencias, identificar la ruta crítica, estimar costos incrementales, elegir una reducción factible y recalcular el plazo. PMI: Crash with confidence.
Para convertirlo en una propuesta de obra, prepara lo siguiente:
- Un programa de partida confiable. Confirma cantidades, duraciones, calendario y relaciones entre actividades.
- Opciones concretas por frente. Define qué cuadrilla, equipo o turno adicional podría trabajar y cuándo estaría disponible.
- Un costo incremental completo. Incluye los apoyos que exige la alternativa: incorporación de personal, supervisión, iluminación o movilización, cuando correspondan.
- Una comparación con el plazo real. Comprueba cuánto se adelanta la entrega del proyecto, además de cuánto se reduce cada actividad.
- Una propuesta para ejecutar y controlar. Registra supuestos, responsables y recursos autorizados; compara después las duraciones y costos observados con los estimados.
La consistencia entre actividades, recursos, calendario y seguimiento forma parte de las buenas prácticas de programación. PMI: Practice Standard for Scheduling, segunda edición.
Costo por día reducido de una actividad
Para un ejercicio con relación lineal entre duración y costo, se utiliza la pendiente tiempo–costo:
Costo incremental por día = (costo acelerado − costo normal) ÷ (duración normal − duración acelerada).
Es una aproximación entre dos alternativas conocidas; no supone que cualquier nivel de aceleración sea técnicamente posible. Los modelos tiempo–costo también pueden distinguir tramos con pendientes diferentes. PMI: Linear programming, an approach to critical path management.
Si una actividad cuesta $40,000 en 8 días y $44,000 en 6 días, el incremento es $4,000 para reducir 2 días: $2,000 por día reducido de esa actividad. Antes de tomarlo como costo por día adelantado de la obra, verifica el efecto sobre todas las rutas que determinan su terminación.
Ejemplo 1: acelerar una secuencia de obra
Consideremos tres actividades consecutivas: A → B → C. Todos los importes están en pesos mexicanos y se omite el IVA. Usaremos un calendario continuo sólo para simplificar el ejercicio, de modo que un día reducido en la secuencia equivale a un día menos de plazo. En una obra real se debe calcular el cambio de fecha con su calendario de trabajo.
Suponemos costos lineales dentro de los límites de la tabla, recursos disponibles y ausencia de restricciones adicionales. Las actividades y sus importes son hipotéticos.
| Actividad | Duración normal | Duración mínima | Costo normal | Costo al mínimo | Incremento por día reducido |
|---|---|---|---|---|---|
| A. Excavación y preparación | 10 días | 7 días | $50,000 | $59,000 | $3,000 |
| B. Armado de cimentación | 8 días | 6 días | $40,000 | $44,000 | $2,000 |
| C. Cimbra y preparación de colado | 6 días | 5 días | $30,000 | $36,000 | $6,000 |
El plazo normal es 10 + 8 + 6 = 24 días y el costo directo inicial es $120,000. La secuencia completa es crítica porque las actividades se ejecutan una después de otra.
Objetivo: pasar de 24 a 21 días
En esta red, B ofrece el menor costo por día. Se reduce de 8 a 6 días por $4,000 adicionales. Después se reduce A de 10 a 9 días por $3,000 adicionales.
El nuevo plazo es 9 + 6 + 6 = 21 días. Se adelantan 3 días y el costo directo aumenta $7,000, hasta $127,000.
Ahora supongamos que la obra tiene $4,000 por día de indirectos evitables al terminar antes. El ahorro estimado por esos 3 días es 3 × $4,000 = $12,000. El costo neto de adelantar es $7,000 − $12,000 = −$5,000: bajo estos supuestos, el costo total disminuye $5,000.
Objetivo: encontrar el plazo más conveniente
Comparemos distintas alternativas con los mismos datos:
| Plazo | Incremento directo | Costo directo resultante | Indirectos a $4,000 por día | Costo total considerado |
|---|---|---|---|---|
| 24 días, programa normal | $0 | $120,000 | $96,000 | $216,000 |
| 21 días, reducción de B y parte de A | $7,000 | $127,000 | $84,000 | $211,000 |
| 19 días, reducción máxima de A y B | $13,000 | $133,000 | $76,000 | $209,000 |
| 18 días, reducción máxima de A, B y C | $19,000 | $139,000 | $72,000 | $211,000 |
Con estas condiciones, 19 días es el plazo de menor costo entre todas las combinaciones de duraciones enteras permitidas en el ejercicio. A se reduce a 7 días, B a 6 y C permanece en 6. El ahorro frente al programa normal es $216,000 − $209,000 = $7,000.
Para llegar a 18 días hay que reducir también C. Ese último día cuesta $6,000 y sólo evita $4,000 de indirectos: aumenta el costo total $2,000 respecto de la alternativa de 19 días. Aun así, podría elegirse si existe una fecha obligatoria o un beneficio adicional suficiente. Ese beneficio tendría que documentarse y sumarse a la comparación.
Ejemplo 2: dos rutas críticas cambian la decisión
Ahora supongamos dos rutas paralelas que parten del mismo inicio y convergen en la entrega: ruta P de 20 días y ruta Q de 18 días. No comparten actividades. En este ejercicio cada ruta tiene una actividad reducible: la de P cuesta $1,500 por día reducido y la de Q, $2,500.
Al reducir P dos días, ambas rutas quedan en 18. La entrega pasa de 20 a 18 días y el incremento directo es 2 × $1,500 = $3,000.
Para terminar en 17 días debes reducir un día adicional en cada ruta. El incremento de ese nuevo paso es $1,500 + $2,500 = $4,000. Si sólo reduces P a 17, Q sigue requiriendo 18 días y la entrega permanece en el día 18.
Supongamos ahora indirectos evitables de $3,000 por día. La primera reducción de 2 días evita $6,000 y cuesta $3,000: mejora el balance en $3,000. El paso de 18 a 17 días evita $3,000, pero cuesta $4,000: empeora ese balance en $1,000.
El ejemplo muestra por qué debe compararse el costo de la combinación necesaria para adelantar la entrega. Si varias rutas comparten una actividad determinante, acelerar esa actividad podría reducirlas conjuntamente; no siempre hacen falta intervenciones separadas. PMI: Crash with confidence.
Qué indirectos y beneficios debes considerar
Una reducción del plazo puede disminuir el costo total cuando el gasto adicional de acelerar se compensa con menores costos dependientes del tiempo. El resultado depende de la tasa y de las alternativas de ejecución consideradas. PMI: Managing risks in projects with decision technologies.
Revisa cada partida. La permanencia de cierta supervisión o una renta que se factura por día pueden reducirse al terminar antes. Una renta mensual ya comprometida, una instalación pagada por evento o un costo fijo pueden permanecer iguales. Captura sólo el gasto que realmente evitarías y conserva el respaldo de la estimación.
Lo mismo aplica a bonos por entrega, costos de permanencia del cliente o penalizaciones evitadas: verifica sus condiciones y evita contar dos veces el mismo beneficio. Mantén la comparación con el mismo alcance y criterio de costos para todas las alternativas.
Cómo te ayuda el Crashing de KOSAN
KOSAN conecta el análisis de aceleración con el programa de obra y con los recursos de las matrices del presupuesto. Esa relación te permite estudiar la entrega anticipada con una base de costos vinculada a tu proyecto.
La funcionalidad permite establecer una fecha de entrega o un plazo en días naturales y evaluar opciones de más cuadrillas, tiempo extra y segundo turno, según los ajustes disponibles. Presenta las actividades que se acortan, la forma propuesta de ejecutarlas y el sobrecosto estimado por actividad.
El resultado reúne cuatro datos para comparar alternativas: Sobrecosto directo, Ahorro por plazo, Costo neto de adelantar y Nuevo costo directo estimado. También puedes ajustar los indirectos que se ahorran por día y otros beneficios por entrega anticipada.
Para utilizarlo con una base consistente:
- Revisa tu presupuesto y las matrices, y vincula las actividades del programa con los conceptos que ejecutan.
- Confirma el calendario, las duraciones y las relaciones del programa de obra.
- Abre Crashing desde el programa y establece la fecha o el plazo que quieres evaluar.
- Revisa en Ajustes finos las opciones de aceleración, rendimientos, apoyos e indirectos aplicables a tu obra.
- Compara las actividades propuestas y el balance económico; confirma en campo que hay recursos y frentes disponibles.
- Si decides aplicar la alternativa, incorpora la compresión al programa. La herramienta permite volver a las duraciones y fechas originales que modificó, conservando los cambios posteriores hechos a mano.
El análisis muestra un nuevo costo directo estimado; aplicar la compresión al programa no reescribe automáticamente el presupuesto. Usa el resultado para revisar y autorizar los recursos y costos que realmente incorporarás a la ejecución.
En KOSAN, el balance por plazo utiliza días naturales. Para trasladar un ejercicio como los anteriores, primero verifica la diferencia entre las fechas de entrega obtenidas con el calendario de tu obra; no sustituyas esa diferencia por la suma de días reducidos en actividades.
Crashing y fast tracking: dos formas distintas de comprimir
El crashing evalúa recursos adicionales para reducir duraciones. El fast tracking solapa trabajos que estaban previstos en secuencia. La segunda opción requiere revisar las relaciones técnicas y el riesgo de retrabajo. PMI: Pressed for time.
Por ejemplo, agregar una cuadrilla a un frente con espacio disponible puede formar parte del crashing. Iniciar una actividad antes de terminar su predecesora modifica la secuencia y exige otra evaluación. No confundas esa modificación con el costo de incrementar recursos en el mismo frente.
Decide la fecha con el plazo y el costo a la vista
Un análisis de crashing bien planteado termina con una propuesta verificable: nueva fecha, actividades intervenidas, recursos necesarios, costo adicional y gastos que se evitarían. El seguimiento posterior permite comprobar si los rendimientos previstos se cumplen y corregir la ejecución.
Con KOSAN puedes evaluar cuánto cuesta adelantar la entrega y comparar ese costo con el ahorro por plazo dentro del mismo entorno de presupuesto y programa. Antes de comprometer una fecha, utiliza su funcionalidad de Crashing para construir y revisar tu alternativa.
